Creo que la última vez que
escribí aquí sobre mi embarazo fue para contar la gran noticia, de eso hace ya
mucho. Hoy estoy con cinco meses, con una guatita bien grande, sintiendo los
primeros movimientos, sin antojos (aún) y
pensando muchas cosas.
Desde que quedé embarazada y a
medida que pasan los días es increíble cómo van cambiando tus planteamientos
frente a la vida, tus prioridades, es algo que ocurrió innato, sin proponérmelo y eso que tú
ves que tus amigas y familiares viven cuando tú aún no piensas en tener guagua es real.
Sí, se cambia y ¡mucho! Inmediatamente (en mi caso) te empiezas a
interesar aún más por las guaguas de tus amigas, por sus experiencias, tu círculo
se empieza a expandir con otras mamis con las cuales nunca hablaste tanto y mis
ratos libres sólo ha sido investigar sobre maternidad, hijos, y todo lo
referente al tema. Los temas en los cuales antes tenías una postura tan rígida
ya sean religiosos, educacionales, sociales, del índole que sean te los vuelves a
cuestionar al saber cómo transmitirás todo eso a quien viene en camino.
Pero es que es TREMENDO saber que
una vida está creciendo dentro de ti y quedar inmune a esto. Estando embarazada
me he puesto en los zapatos de las mamis que abortan, de las que no quieren ser
madres, de las “malas madres”, de las que no pueden procrear, de las mamis
solas. En mi nuevo “estado” puedo entenderlas un poquito a todas porque sé que
para todas esto es un TEMA.
Si lo ves desde afuera, puedes
pensar que uno “perdió su vida”, “ahora sólo hablará de guaguas”, “cambió”,
pero exactamente eso es. Uno cambia, y es un cambio de mente, corazón, y cuerpo
y si planeas tener hijos algún día te pasará igual (en mayor o menor grado). Es
un cambio rico, y en la vida vamos constantemente de cambio en cambio.
A mí me pasó, me está pasando y eso
que aún no nace (cómo será después!! J
)
Pd. no puedo dejar de mencionar
a mi René, mi pilar en todo este hermoso proceso. Te amo más que nunca.
