Tal vez algunos nunca han
escuchado de esta localidad enclavada en las tierras sureñas. Les voy a contar
un poco.
El fin de semana partimos en viaje express a visitar a mi familia
angolina (Angol, otro lugar seguro que muchos no conocen). En realidad los únicos Angolinos son mis primos que nacieron allá. Mis tíos son afortunados Santiaguinos que salieron a hacer vida a provincia.
Bueno, el caso es que el día
domingo fuimos a almorzar y probar la conocida gastronomía de este lugar.
Capitán Pastene se llama una localidad en la comuna de Lumaco en la Novena
Región de Chile. Bien enclavada en lo alto nos recibió con un día muy despejado
y con un aire extra puro.
Capitán Pastene recibió a las
primeras familias de colonos por allá en el año 1904, llegando a trabajar en
temas de agricultura y forestal, luego se dedicaron principalmente a la
gastronomía con sus cecinerías propias incluidas.
El nombre se lo dieron en honor al
almirante genovés Juan Bautista Pastene que fue uno de los primeros en recorrer
las costas del sur de Chile (“primero” sin nombrar a cuántos otros indígenas ya
habían pisado esas tierras pero no voy a hablar de eso acá ni hoy).
Capitán Pastene es un lugar
acogedor, pequeño, pero para mi gusto sólo de paso (disculpándome con quienes
vivan ahí) ya que mayores atractivos turísticos no tiene más que una rica y
abundante comida.
Hay varios restaurantes para elegir e incluso puedes entrar a
sus museos/bodegas y ver la producción de los jamones in situ.
Mi familia ya había estado ahí
antes. Con René fuimos primerizos así que estuvimos en dos lugares. En el
primero pedimos una tabla de cecinas y ya en el segundo comimos una pasta
increíble con una salsa de avellanas que ya copié la receta ;)
PD. Cuento aparte debo contarles
que me enfermé de la guata, PERO de seis personas sólo me enfermé yo. La
cuática soy yo L