jueves, 20 de marzo de 2014

¿Y por qué a mi?

Desde que quedé embarazada me puse súper mateita en lo que a embarazo se refiere. Me puse a leer(1) de guaguas, sueño, lactancia, crecimiento. Me preocupé de las temidas estrías y desde el día uno uso cremas.....full aplicada.

Sin embargo algo que no estudie nada y podría haberlo hecho fue de cómo cuidarme yo. Si bien como sano, sin antojos, sin chancheos me he encontrado ahora en los 7 meses con la temida diabetes gestacional :(
Me achaqué mucho cuando me dijeron que mi nivel de azúcar estaba sobre la norma y pensé en todas las embarazadas que he visto comiendo a destajo berlines, completos y hasta sopaipillas en la calle. Pero, cada cuerpo es diferente, y ser flaca no es sinónimo para nada de estar sana.

Ahora resulta que ya sé que la diabetes gestacional es mucho más común en el embarazo de lo que uno cree y que siguiendo la dieta no habría mayores problemas. La nutricionista(2) me entregó una dieta "no tan terrible", con restricción absoluta eso si de todo lo que contenga azúcar refinada.

Ya estoy hace 5 días comiendo medido y sin nada de azúcar. El esfuerzo no ha sido tanto cómo me lo imaginé en un principio y el achaque del principio ya ha pasado.

Dentro de lo "bueno" el doc me explicaba que me dió en el último trimestre, así la dieta se hace más cortita.
Hoy por hoy debo estar dos semanas con dieta y volver a repetirme los exámenes, cruzo los dedos para que salgan bien, sólo depende de mi.

pd: y tema aparte es que comienza el otoño, por ende cada día ¡falta menos!

1.Mención a Paola quien sugirió mi primer texto de pura buena onda.
2.Mención a mi futura matrona Alejandra quien apuró la hora con la nutri, mil gracias!



lunes, 10 de marzo de 2014

Mi guatita en la calle


Ya  voy  por los 7 meses de embarazo, feliz de la vida y con un buen embarazo. Sin embargo el cuerpo me pesa más, ya no puedo hacer caminatas gigantes como las que estaba acostumbrada a realizar  (y que me gustaban mucho), inclusive pintarme las uñas de los pies se ha vuelto un tanto difícil, pero aún no imposible jajaja.
En este tiempo que ya la panza se nota y no pasa desapercibida, me he fijado en las reacciones de la gente en la calle, micro, metro, supermercado, feria etc.. Esto es lo que he recopilado:

·         El que no me ve: o mi guata aún no es muy grande, o soy invisible. Simplemente esta persona no me mira para nada, no existo. Punto.

·         El joven buena onda: señora pase, señora siéntese, “¿alguien le puede dar el asiento a la señora?”

·         El “despistado”: “siéntese, perdón es que no la había visto”

·         La señora metiche:  “esa guagua será niño” (y yo le dijo “ahh veo que usted tiene hijos? Y me ha respondido: “noooo, menos mal, con mi perro y mis sobrinos me basta” ¬¬)

·         Las mamis y  embarazadas: te miran la guata y harto, a veces te preguntan por el embarazo y generalmente hay buena onda, complicidad y tema en común.

·         El viejo verde: aún con guata te piropea y peor aún te mira las pechugas, sobre todo si han crecido un poco jajaja.

En general no es que uno ande buscando saltarse filas, o que te ofrezcan el asiento, pero para mi gusto sigue siendo un gesto de buenas maneras. Al menos a mi me enseñaron de chica a tener que ceder el asiento a ancianos, embarazadas o discapacitados.
 Si en el supermercado existe la fila preferencial no debería estar cerrada (típico del Tottus cerca de mi casa), ¿entonces para qué existe?
Es cierto que el embarazo no es una enfermedad, pero hasta que no te embarazas,  te pesa la guata y te duele la cola agradeces que en el banco te den preferencia, que un joven ceda su turno en la fila del supermercado y así suma y suma.
Y ustedes que ya fueron mamis o están embarazadas ¿les ha tocado ver algún otro tipo de reacción? :)