Cuando se me hizo la consulta si
podía ejecutar un trabajo en Caleta Tortel, no dudé en aceptar. Primero porque
Tortel es uno de los 3 lugares que desde niño quise conocer (los otros dos son
Machu Pichu, que ya fui; y, el Sud-Este asiático que aun no conozco.) Y
segundo, porque estas oportunidades se dan una o con muuuucha suerte, dos veces
en la vida.
Para llegar a tan lejano y
desconocido poblado, debía trasladarme desde Coyhaique, por tierra.
La primera etapa de mi viaje duró
9 hrs en bus (línea San Carlos, que sale a media cuadra de la plaza de
Coyhaique y el precio es de $13.000.) El trayecto que se hace por la carretera
Austral es simplemente Maravilloso.
Es asfaltado hasta la localidad de Villa
Cerro Castillo. A partir de este punto el camino cambia a ripio. La gran
cantidad de saltos de aguas, lagos, ríos, quebradas, grandes árboles y otras bellezas a descubrir
hacen casi imposible el dormir.
Unos 20 minutos antes de llegar a “Castillo”, pude divisar a
una pareja de huemules que contemplaron tranquilamente nuestro transitar. En
cerro Castillo, el bus paró por 20 minutos aprox. frente a un resto bar para
almorzar y aprovechar el baño del lugar.
La siguiente parada (después de 2 hrs.) fue en Puerto Tranquilo, famoso por sus “Capillas de Mármol” (el tour vale $5.000 por persona, debiendo completar grupos de hasta 7 turistas por lancha. En “Tranquilo”, el bus paró por otros 10 minutos. Tiempo suficiente para estirar las piernas o refrescar.
La siguiente parada (después de 2 hrs.) fue en Puerto Tranquilo, famoso por sus “Capillas de Mármol” (el tour vale $5.000 por persona, debiendo completar grupos de hasta 7 turistas por lancha. En “Tranquilo”, el bus paró por otros 10 minutos. Tiempo suficiente para estirar las piernas o refrescar.
La subsiguiente localidad con la
que uno se encuentra es Puerto Bertrand. Este
sitio se encuentra emplazado a orillas del lago Bertrand, que forma parte del
lago General Carrera (lago más grande de chile) El Bertrand, es un pequeño lago
que se ubica al Sur Oeste del Gral. Carrera, separados por un estrecho
denominado Desagüe Lago Gral. Carrera, y que lo atraviesa un puente del mismo
nombre. Puerto Bertrand es el sector de nacimiento del Rio Baker (el río más caudaloso de Chile.)
Desde este punto el Baker será el guía y un compañero más de viaje hasta su
desembocadura en Caleta Tortel. Impresiona su pesado y corpulento brazo, la hermosura
de sus riberas, y los estallidos de afluentes que descienden desde las nieves
del Cordón Soler. Es precisamente en este trayecto (Puerto Bertrand – Cochrane)
donde se ha proyectado la construcción del Monstro Hidro Aysén (ahora más que
nunca me opongo a su construcción). Lugar, también, ideal para observar a
Ciervos, huemules y llamas en estado salvaje. Y si se tiene mucha suerte al
casi extinto Zorro Colorado Patagónico (yo no la tuve).
La última parada y destino final
del bus fue la ciudad de Cochrane
Allí se debe hacer la conexión a una de las tres líneas de mini buses que van hacia Tortel. Yo viajé en Pacha Mama y el precio del pasaje fue de $7.000 (debe averiguar con anticipación el horario de salida y la línea de mini bus para el día de su viaje, pues hay sólo una salida al día. Por tanto usted deberá reservar con anticipación su pasaje en la línea correspondiente al día escogido, pues la capacidad es sólo para 11 personas.) El trayecto dura aproximadamente 3 horas hasta el estacionamiento-rotonda de Caleta Tortel, único lugar hasta donde pueden acceder los vehículos.
Sin embargo, el mío duró 3:30, pues el agua nieve que caía nos obliga a viajar con calma y precaución.
Allí se debe hacer la conexión a una de las tres líneas de mini buses que van hacia Tortel. Yo viajé en Pacha Mama y el precio del pasaje fue de $7.000 (debe averiguar con anticipación el horario de salida y la línea de mini bus para el día de su viaje, pues hay sólo una salida al día. Por tanto usted deberá reservar con anticipación su pasaje en la línea correspondiente al día escogido, pues la capacidad es sólo para 11 personas.) El trayecto dura aproximadamente 3 horas hasta el estacionamiento-rotonda de Caleta Tortel, único lugar hasta donde pueden acceder los vehículos.
Sin embargo, el mío duró 3:30, pues el agua nieve que caía nos obliga a viajar con calma y precaución.
Tortel es un puerto de unos 500 habitantes. Fue
fundada oficialmente en 1955, y hasta el 2003, sólo se podía acceder por agua.
Se encuentra en el sector de la desembocadura del rio Baker entre los Campos de
Hielo Sur y Norte.
Al llegar a Caleta Tortel (fui
recibido sólo por una fuerte lluvia que a ratos se convertía en lluvia de
granizos y una pareja de perros que buscaba techo), mi primera impresión fue de
gozo y satisfacción. Me sentí absolutamente privilegiado de poder apreciar y
percibir por mis sentidos esa belleza, mística y aroma a leña y mar imposible
de traspasar por fotos o televisión. Cualquier
imagen o relato quedará siempre en deuda ante imponente divinidad.
Como había reservado en la Residencial
Porvenir, ubicada al final de la pasarela que bordea la península de Tortel, en
el sector de “el junquillo” frente a la playa y único Camping del lugar. Tuve
que caminar 35 minutos de pasarelas para al fin disfrutar de una ducha caliente
y saborear el mate con pan amasado que esperaba mi llegada. El precio del
alojamiento fue de $10.000 (temporada baja) con desayuno incluido y un extra de
$5.000 por el almuerzo.
Al siguiente día, un gran sol me despertó y me permitió recorrer cada una de sus pasarelas. Las pasarelas son las calles de la caleta y junto con las escaleras recorren más de 7.5 kms.
Se construyen en madera nativa de Ciprés de las Guaitecas que abunda en la zona.
Existe una larga pasarela al borde del mar y otras cuantas, discontinuas que circulan a mayor altura,
interconectadas por interminables escaleras y desniveles que dan trabajo para quienes no acostumbran regularmente caminar.
Para recorrer son muchas las alternativas, con dinero y sin dinero. Con dinero, puede contratar paseos al Ventisquero Steffens (cara sur de campos de hielos norte) o al Ventisquero Jorge Montt (cara norte de campos de hielos sur). El precio de un tour es de $350.000 por un grupo de hasta 10 personas, y dura aproximadamente 9 horas. También se puede contratar un viaje a la isla de los muertos ($25.000 p/p), lugar que acoge el primer cementerio de los pioneros de Tortel 1906 aprox.(historia http://isladelosmuertos.blogspot.com/) Además si dispone de varios días puede reunir otros turistas y contratar paseo hacia el Golfo de Penas, para lo cual deberá atravesar por fiordos y canales entre un sin número de islas vírgenes y sin playas, de acantilados imponentes e imposibles de conquistar.; Sin dinero, puede recorrer uno de los tres senderos que rodean el pueblo
o subir el cerro donde se encuentra la laguna-represa que provee de agua y electricidad a la localidad.
Además del
sector aeródromo y desembocadura.
Un punto a considerar es lo caro del lugar, para ello recomiendo llevar todo lo posible desde Coyhaique, ya sean galletas, bebidas, vino, alimentos y especialmente verduras y frutas. Pues los precios pueden llegar sin problemas al doble, triple y hasta al cuádruple del precio real. A modo de ejemplo, el kilo de palta (cuando hay) vale $6.00; la botella de vino concha y toro exportación ($1.400 a $1.800 en supermercado) vale $5.400; bebida coca-cola de ½ $1.200, paquete pequeño papas krispo $1.200, etc. Lo único barato que puede encontrar en la carne de vacuno con un precio de $3.000 el kilo, TRES LUCAS! Lo venden al corte sin hacer distinción de la parte del animal (recomiendo preguntar si se tiene lomo, yo tuve suerte y por supuesto lo compré.)
Al siguiente día, un gran sol me despertó y me permitió recorrer cada una de sus pasarelas. Las pasarelas son las calles de la caleta y junto con las escaleras recorren más de 7.5 kms.
Se construyen en madera nativa de Ciprés de las Guaitecas que abunda en la zona.
Existe una larga pasarela al borde del mar y otras cuantas, discontinuas que circulan a mayor altura,
interconectadas por interminables escaleras y desniveles que dan trabajo para quienes no acostumbran regularmente caminar.
Para recorrer son muchas las alternativas, con dinero y sin dinero. Con dinero, puede contratar paseos al Ventisquero Steffens (cara sur de campos de hielos norte) o al Ventisquero Jorge Montt (cara norte de campos de hielos sur). El precio de un tour es de $350.000 por un grupo de hasta 10 personas, y dura aproximadamente 9 horas. También se puede contratar un viaje a la isla de los muertos ($25.000 p/p), lugar que acoge el primer cementerio de los pioneros de Tortel 1906 aprox.(historia http://isladelosmuertos.blogspot.com/) Además si dispone de varios días puede reunir otros turistas y contratar paseo hacia el Golfo de Penas, para lo cual deberá atravesar por fiordos y canales entre un sin número de islas vírgenes y sin playas, de acantilados imponentes e imposibles de conquistar.; Sin dinero, puede recorrer uno de los tres senderos que rodean el pueblo
o subir el cerro donde se encuentra la laguna-represa que provee de agua y electricidad a la localidad.
Un punto a considerar es lo caro del lugar, para ello recomiendo llevar todo lo posible desde Coyhaique, ya sean galletas, bebidas, vino, alimentos y especialmente verduras y frutas. Pues los precios pueden llegar sin problemas al doble, triple y hasta al cuádruple del precio real. A modo de ejemplo, el kilo de palta (cuando hay) vale $6.00; la botella de vino concha y toro exportación ($1.400 a $1.800 en supermercado) vale $5.400; bebida coca-cola de ½ $1.200, paquete pequeño papas krispo $1.200, etc. Lo único barato que puede encontrar en la carne de vacuno con un precio de $3.000 el kilo, TRES LUCAS! Lo venden al corte sin hacer distinción de la parte del animal (recomiendo preguntar si se tiene lomo, yo tuve suerte y por supuesto lo compré.)
Un aspecto que se repite en la
mayoría de los pequeños poblados del sur o norte de nuestro país, es que cada
vez que uno se encuentra con alguien, este inmediatamente le saluda. Sin
embargo siempre hay una excepción a la regla, y ésta la puso un grupo de
turistas capitalinos que venían por mar desde laguna San Rafael en un crucero
que atracó por unas horas. Aunque suene raro, al consultarle a los Tortelinos
por su preferencia en cuanto a los turistas que les visitan, inmediatamente se
inclinan por los Europeos, dejando para último lugar a los chilenos y
especialmente al Santiaguino, pues al parecer la pedantería y su dificultad
o imposibilidad total de asimilar la
costumbre del lugar, le dificulta la posibilidad de disfrutar la desconexión y
aislamiento del lugar.
Tortel, es un verdadero paraíso, se encuentra
casi perdido entre la geografía del fiordo patagónico.
La luz se corta a partir de las 20 hrs intermitentemente, lo cual puede ser un fastidio para quienes acostumbran abusar de los electrodomésticos. Lo que sí es un grave problema es el extremo abandonado y desamparo del la caleta, lo cual conlleva al gran riesgo para quienes viven allí, ante la amenaza de contraer enfermedades graves o sufrir accidentes con compromiso vital que ameriten una atención de urgencia. Pues las condiciones climatológicas generalmente impiden el uso de avionetas; y por tierra, se debe recorrer más de 12 horas si es que el camino no se corta. Justamente el día previo a mi salida desde Coyhaique, recibí la triste noticia de que mi hermano se encontraba grave en el hospital. Asistido por respirador e inconsciente. Este hecho, instintivamente me obligó a ponderar la cantidad de horas que se pierden producto del mal estado de las rutas por las que uno debe desplazarse. La cantidad de caminos, pasos o senderos que son arrastrados por las lluvias y crecidas de ríos. Y de inmediato recuerdo esos “noticiarios-publicidad” en los que el gobierno de turno se pavonea y exhiben las grandes inversiones y esfuerzos hechos para reducir la congestión vehicular de un Santiago, Concepción o Valparaíso… Todo en desmedro de las zonas del extremo sur y norte de Chile, justamente aquellas en que sus pobladores construyen día a día nuestra identidad y soberanía; Que no pueden siquiera desplazarse libremente, no cuentan con centros de atención primaria y menos uno de urgencia;
no tienen una ambulancia o carro bomba. No tienen agua potable, un servicio de alcantarillado que les permita liberar sus desechos a kilómetros de sus costas.
La luz se corta a partir de las 20 hrs intermitentemente, lo cual puede ser un fastidio para quienes acostumbran abusar de los electrodomésticos. Lo que sí es un grave problema es el extremo abandonado y desamparo del la caleta, lo cual conlleva al gran riesgo para quienes viven allí, ante la amenaza de contraer enfermedades graves o sufrir accidentes con compromiso vital que ameriten una atención de urgencia. Pues las condiciones climatológicas generalmente impiden el uso de avionetas; y por tierra, se debe recorrer más de 12 horas si es que el camino no se corta. Justamente el día previo a mi salida desde Coyhaique, recibí la triste noticia de que mi hermano se encontraba grave en el hospital. Asistido por respirador e inconsciente. Este hecho, instintivamente me obligó a ponderar la cantidad de horas que se pierden producto del mal estado de las rutas por las que uno debe desplazarse. La cantidad de caminos, pasos o senderos que son arrastrados por las lluvias y crecidas de ríos. Y de inmediato recuerdo esos “noticiarios-publicidad” en los que el gobierno de turno se pavonea y exhiben las grandes inversiones y esfuerzos hechos para reducir la congestión vehicular de un Santiago, Concepción o Valparaíso… Todo en desmedro de las zonas del extremo sur y norte de Chile, justamente aquellas en que sus pobladores construyen día a día nuestra identidad y soberanía; Que no pueden siquiera desplazarse libremente, no cuentan con centros de atención primaria y menos uno de urgencia;
no tienen una ambulancia o carro bomba. No tienen agua potable, un servicio de alcantarillado que les permita liberar sus desechos a kilómetros de sus costas.
Tortel, a pesar de ser un pequeño
caserío, ha logrado ganarle a la adversidad y construir un sistema de ayuda
muta entre pobladores, el cual les permite solucionar los problemas que el
resto del país no les quiere solucionar. Cuando uno ve a un niño que no puede
jugar libremente con un balón de futbol, pues al primer chute el balón se cae
de las plazas sin barandas al mar
O que deben usar juegos y resbalines de madera.
O presenciar el triste episodio en el
que una niñita se cae en bicicleta, pues
la ruedita chica se le traba en las grietas de la pasarela, mientras aprendía a andar.
Sin embargo, y a pesar de todo lo
anteriormente relatado, si tuviera nuevamente la posibilidad de viajar… no vacilo dos veces y voy. Porque la
oportunidad de visitar el paraíso difícilmente se repite. Y como dijo un
Tortelino:
“…uno al vivir en Tortel, acepta
vivir en el paraíso pero bajo condena de muerte. Porque ante una urgencia de
salud, difícilmente uno sale vivo…”
Excelente Nota. Planeo viajar a conocer Tortel en algún momento. Lamentablemente estuve cerca, en Puerto Río Tranquilo, visitando las Catedrales de Mármol, pero había problemas de piquetes por el valor de las gasolinas (2012) y debí considerar salir pronto de Chile y regresar a Argentina por el Paso Internacional Jeinimeni. Pero me prometí regresar y conocer esa maravilla llamada Caleta Tortel. Gracias por tu Blog, muy útil. Soy Claudia de La Plata, Argentina
ResponderEliminarHola! Muy buen relato de tu estadía en Tortel, felicitaciones. Al igual que Tú, me ofrecieron un trabajo en Tortel y estoy con millones de dudas antes de aceptar el trabajo, quisiera contactarme contigo para aclarar algunas interrogantes si fuera posible, quedo atenta a cualquier comentario. Saludos!
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