Hoy se celebra el Día Internacional del libro, y también del
Derecho de autor. Para una que trabaja en un ambiente rodeada de éstos, no
puedo dejar de no mencionarlo.
No hablaré de la historia del por qué este día, pero se los
dejo para que lo averigüen. Sí hablaré de los libros que tomé por primera vez de niña.
En aquellos años (hartos años atrás) no era tan fácil como hoy el acceso a
libros infantiles, o al menos yo no los tuve. Cuando llegue a vivir con mis
tatas teniendo ya 11 años pude entretenerme con algunos que había en casa.
Comenzaré con el más lindo. Ni siquiera era mío, era de la
Tía Claudia, "Corazón" de Edmundo de Amicis, más de alguno creo que ha leído este
libro. Lo que más me gustaba era sin duda las ilustraciones que tenía, muy
definidas y cuidadas. Era un libro de lujo. Me sabía todas las historias y aún
recuerdo “De los Apeninos a los Andes”, de la cual se basó el famoso dibujo
animado Marco. ¡No sabía que el libro era de 1886! No sé si aún lo usarán en las
escuelas, pero deberían.
Un poquito más grande fue el turno de otro libro que estaba
en casa, “El niño que enloqueció de amor” de Eduardo Barrios, escritor chileno. Libro publicado en 1915!!, simplemente me cautivó su simpleza, su entrega a
todo, es un libro emocionantemente lindo. Fue llevado a la tv por TVN en el año
1998. Lloré (bueno, siempre lloro).
Un poco más lola y pensando ya en las cosas del corazón
llegó uno que se llevó mis horas de la tarde en aquellos tiempos cuando no
existía la jornada escolar completa, “Golondrina de Invierno” novela también
chilena de Victor Dominga Silva, del año 1912 (sí, al parecer habían en casa
puros libros viejos). Ambientada en una hacienda campesina, relata la historia
de amor de dos jóvenes. Muy romántica.
Y para finalizar no puedo dejar de mencionar a la clásica
enciclopedia Sopena. La cual pasé horas mirando. Lo más entretenido era ver las
ilustraciones de pájaros, las banderas, los trajes típicos del mundo, (que a
veces con mi querida hermana calcábamos jaja).
No sé si hoy los niños se
entusiasman con una enciclopedia, no sé si las familias jóvenes consideran
tener una enciclopedia clásica. Yo no tengo, pero me encantaría tener.
Gracias al medio en que trabajo, el acceso de libros me
ha sido siempre fácil. Algunos gustos han variado un poco, pero aún conservo el
hábito de leer y al cual debo dar gracias a mi nana (abuelita) de obligarme a
hacerlo. Aunque sin embargo debo decir que fue a mi tata a quien siempre vi con un libro en
mano y quien goza de una excelente caligrafía y ortografía pese de haber nacido
en un ambiente hostil y sin acceso a nada.
¿Y ustedes, tienen libros que recuerden de pequeños? ¿Les gustaba
leer? Yo creo que sí, hasta mi sobrina
Flo de 2 años tiene su libro favorito, y qué decir de mi sobrina Belén, plena
adolescente devoradora de libros.
Quisiera copuchar sobres sus gustos! J
Y termino con un ¡¡Feliz día a todos quienes trabajan facilitando la labor fomentora de la lectura!!. Escritores, narradores, historiadores, libreros,
bibliotecarios, profesores, cuentacuentos, poetas, benefactores, etc. Etc..

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