El fin de
semana me topé con esta película en I-Sat (buenas historias). Hace rato la quería ver pero nunca me calzaba el horario.
Me habían
hablado de esta película algunas amigas. Amada por unos, criticada por otros. Protagonizada por
Ryan Gosling y Michelle Williams.
La verdad es que a mí me dejó con una
sensación de tristeza inmensa. NO es una película de amor, al contrario, ver como una relación se marchita, desgasta y
pierde toda su vida me hizo pensar mucho.
Me mató un
parlamento de Gosling: “Cariño, me hiciste una promesa, ¿sí? Dijiste
en las buenas y en las malas. Dijiste eso. Lo dijiste. Era una promesa. Lo
siento. Ahora yo estoy en una mala. Estoy en una mala. Lo siento. Pero voy a
mejorar".
Conozco a
tanta gente que las relaciones no les funcionaron como ellos pensaban, y a tantos que sí. ¿Cuál es la receta? ¿Dónde está el secreto?
El paralelo
que hacen con las imágenes cuando se están casando v/s cuando la relación está
en su peor etapa es wow! Fuerte!
Pienso que
los que tienen penas de amor no deberían
verla pues es muy triste, y quienes están en pareja si deberían verla para reflexionar.




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